Transcripción - Tecnología y creación de valor. Última actualización 03 de agosto, 2020

¡Hola! Este es el segundo vídeo de la serie Creación de valor para el cliente. En él vamos a presentar la relación que tiene la creación de valor con la actual revolución digital. ¡Comencemos!


                  Hemos conversado del rol central que tiene la creación de valor para el cliente en las empresas ágiles. Pero ¿qué papel juegan las  tecnologías digitales en la creación de valor?

                  ¿Es posible hoy crear un valor superior sin usar tecnologías digitales? ¿Qué relación guarda la creación de valor con la tecnología?

                  Los empresarios deben comprender bien esta relación. Ésta es  una condición para que una empresa tenga  éxito en la agilidad y se aproveche de las grandes oportunidades que se abren en la cuarta revolución industrial. 

                  Veamos por qué.  

                  Para mostrar esta relación tenemos que hacer una breve referencia histórica para aclarar e  ilustrar ésta relación entre tecnología y creación de valor. 

                  Cada era económica se constituye en la relación que hay entre los recursos abundantes de esa era y los recursos que son escasos. Es decir la economía es siempre una relación entre  abundancia y escasez.  

                  De hecho en un sentido amplio, la economía se refiere a la organización y administración de recursos escasos (limitado o finito) para satisfacer necesidades humanas individuales o colectivas. 

                  Por ejemplo en la era pre industrial la economía se basaba en la relación entre un recurso abundante: La tierra para cultivar y otro recurso escaso: el costo de la energía para transportar las mercancías entre el centro de producción y el lugar de consumo. Esta escasez se expresaba en el alto costo y la complejidad para producir un kilovatio/hora para transportar cualquier mercancía de un punto A a un Punto B.  

                  El transporte de aquella época era principalmente marítimo impulsado por energía eólica (los vientos que impulsaban las velas de los navío). Esa era la fuerza que  impulsaba el comercio y la economía. Los tramos terrestres el transporte era en carretas impulsadas por la energía de caballos y mulas. 

                  El valor era impulsado por el comercio y las potencias eran aquellos países  que dominaban los mares: Portugal después España y los países bajos. 

                  La era industrial cambio esa relación. El carbón que impulsaba las máquinas de vapor primero y la gasolina después, abarataron los costos de la energía y del transporte. A partir de allí, surge una economía diferente: la economía industrial. 

                  El valor era impulsado por el dominio de la energía barata. Así se inició el desarrollo de las tres revoluciones industriales durante los últimos 300 años. 

                  Ahora vivimos una revolución parecida. 

                  En el modelo industrial anterior la información y la comunicación eran recursos escasos y por lo tanto costosos. El poder de cómputo para procesar información era prácticamente inexistente. 

                  ¿Cuánto costaba una llamada internacional hace 50 años? ¿Cuánto costaba tener información actualizada para tomar decisiones? 

                  ¿Cuanto costaba un anuncio comercial por televisión o radio?

                  ¿Cuánto costaba una computadora para procesar datos en los 70 y los 80? millones de dólares.

                  La revolución digital cambió todo eso. Abarató los costos de la información, el costo de las comunicaciones y el costo del poder de cómputo permitiendo procesar grandes volúmenes de datos y hacer análisis estadísticos. 

                  La revolución digital abarató los costos de la publicidad y la puso a la mano de millones de pequeñas empresas. 

                  Todos estos cambios han ocurrido en menos de 30 años. Hoy tenemos a miles de millones de personas conectadas en línea y pronto serán todos los habitantes del planeta. 

                  Hoy tenemos un acceso prácticamente ilimitado a la información. Casi todo lo que necesitamos para manejar un negocio  está en línea y tenemos a mano el acceso a un poder de cómputo inimaginable hace apenas unos pocos años. 

                  Esto cambia la lógica económica imperante en el mismo sentido que la revolución energética impulsó la revolución industrial en el pasado reciente. 

                  A este cambio radical en los factores de producción es lo que los especialistas están llamando la 4ta revolución industrial.

                  La revolución digital no es una moda de negocios más  o de un truco publicitario de las empresas de tecnologías para vender sus productos, sus servidores y sus sistemas de computación. 

                  Se trata de un cambio fundamental en la economía de los negocios y los empresarios deben comprender bien esta nueva lógica para reflexionar sobre el futuro de sus negocios. 

                  Lo que está ocurriendo es que el mundo de objetos físicos que conocemos, es decir los productos, los activos y los servicios que conforman el mundo de las empresas están siendo transformados por la tecnología digital. 

                  La información disponible en línea y transmitida a alta velocidad está enriqueciendo el mundo físico. Está AUMENTANDO la realidad como la conocemos. 

                  Pensemos por un momento en esta situación: Una obra de arte en un museo. Ella, que pertenece al mundo físico. ahora puede estar acompañada de una riqueza de información en tiempo real, que ayuda al observador conocer datos relevantes sobre ella a través de su dispositivo o de un asistente de voz. 

                  Prácticamente el observador puede “conversar” con la obra y ésta darle información relevante de acuerdo a sus intereses particulares, Generando una experiencia aumentada y personalizada variando el tono y el servicio dependiendo a si el usuario es un niño, un adolescente o un artista especializado. 

                  Esto es lo que hoy técnicamente llamamos realidad aumentada.

                  Lo mismo está pasando con los servicios. Pensemos en Uber y en cómo se ha transformado la experiencia de viajar en un taxi en una ciudad y en cómo ésta experiencia es aumentada con las tecnologías digitales. 

                  Pensemos en cómo se ha transformado la experiencia para el pasajero y en cómo se ha transformado también para el prestador de servicio. 

                  ¿Qué ha hecho Uber?

                  Ha tomado lo que antes era escaso: la información de la ubicación de los pasajeros y los datos de cercanía entre ellos con los taxistas disponible para prestar el servicio y los ha empaquetado en un servicio que abarata el costo del conductor de encontrar un pasajero y lo pone para el cliente en la palma de sus manos. 

                  Lo mismo ocurre con los clientes, ha eliminado la incertidumbre de encontrar un taxi, reduce el tiempo de espera y el riesgo de subir a un vehículo con un desconocido, además de facilitar la gestión del pago.

                  A esta  fusión  del mundo físico con el mundo digital es lo que los expertos llaman la  transformación digital . Es decir está ocurriendo una mutación digital o una especie de metamorfosis de los productos y servicios como los conocíamos, volviéndose más interactivos e inteligentes. Y lo más importante también más baratos.


                  Para diseñar productos y servicios que creen un valor superior para el cliente en esta era, es importante comprender la naturaleza de la transformación digital. 

                  Vamos a comenzar diciendo que la revolución digital se sustenta en cuatro pilares fundamentales que son: 

                  1. Las telecomunicaciones. Ellas están sustentadas en una infraestructura digital basadas en fibras ópticas, tecnología satelital y redes inalámbricas que han permitido que la información viaje de un punto a otro del planeta de manera instantánea y a coste prácticamente cero.  Estas redes de telecomunicaciones avanzadas sustentan la infraestructura de internet generando un impacto tremendo en los costos de distribución, mercadeo, promoción y ventas e incluso eliminando, en muchos casos, la necesidad de intermediarios.

                  2. Segundo los dispositivos móviles han puesto en la manos de miles de millones de persona la capacidad de conectarse con personas y máquinas usando aplicaciones sofisticadas a costos ridículamente bajos. Esto ha permitido una conexión directa entre empresas y consumidores, creando así un mercado global  hiper interconectados  culturalmente. 

                  3. El Tercer elemento es que estos dispositivos tienen en su interior un poder de almacenamiento  y unos sensores que los hace capturar una riqueza de información en cada interacción, creando así una abundancia de datos que las empresas ágiles están transformando en una potente fuente de creación de valor a través de las ciencias de datos.

                  4. El poder de cómputo. El crecimiento del poder de cómputo de los chip y con ellos de las computadoras, brinda  a las personas y las empresas el acceso a una nube de servicios muy baratos y un poder computacional prácticamente infinito. 

                  Esta “abundancia” de comunicación, conectividad, datos  y poder de cómputo  permite a las empresas volcarlos  a sus  productos y servicios cambiando su forma tradicional y los están transformando en productos más accesibles, inteligentes y baratos.

                  Esta abundancia crea una productividad extrema y las bases para una nueva y prometedora revolución industrial. 

                  En este contexto podemos distinguir lo que entendemos como la 4ta revolución industrial.

                  El Foro Económico Mundial la define como la transformación del modelo y la infraestructura industrial actual, que como sabemos está sustentada en energías fósiles y una infraestructura centralizada, en un modelo sustentado en fuentes de energías limpias, baratas  y renovables. en una infraestructura inteligente, que permite a las empresas y los sectores industriales sacar provecho de la economía digital, en todos sus niveles. 

                  Hay tres aspectos claves en este concepto. El primero tiene que ver con la transformación de la infraestructura a nivel de las fábricas en un sistema ciberfísico que integra las máquinas y los flujos de datos en tiempo real con robustos sistemas de computación y aplicaciones sofisticadas dotando a las fábricas de una mayor inteligencia y flexibilidad.

                  Los sistemas ciberfísicos incorporan a las fábricas la robótica avanzada, los avances de la inteligencia artificial y la presencia de sensores y actuadores electrónicos que aumenta el nivel de automatización de las plantas y con ella la productividad.

                  Segundo a nivel industrial se plantea un nuevo concepto de integración de las cadenas de suministro. Que el diseño y la fabricación se separen y se abaraten. Al abaratarse la fabricación las viejas economías de escala sustentadas en mano de obra barata perderán sus ventajas y la manufactura se acercará al lugar de consumo, impulsando un nuevo concepto de industrialización. 

                  Y finalmente es el cambio del modelo energético. El modelo industrial está basado en las energías fósiles, que como sabemos son las principales causantes, juntos con el gas metano que expulsan los grandes rebaños de ganado, de los gases que crean el efecto invernadero en la atmósfera.

                  La 4ta revolución industrial es impulsada por la transición hacia un modelo energético basado en energías limpias y renovables. Este aspecto es fundamental  porque ellas se basan en la misma lógica económica de las tecnologías digitales.

                  Es decir las tecnologías emergentes que proveen las energías limpias están fuertemente diseñadas en base a las  tecnologías digitales. 

                  Por ejemplo: La capacidad de captación de energía solar y eólica siguen sus mismas curvas exponenciales de incremento de eficiencia y reducción de costo que las tecnología digitales. 

                  Las infraestructuras de celdas solares y  granjas de energía eólicas son controlados por chip electrónicos, la conectividad y lo sistemas de computación que aceleran su desempeño y permiten proveer una energía barata y limpia.

                  Durante la tercera década del siglo 21, la 4ta revolución industrial transformará los seis sectores que sustentan la economía global de hoy. 

                  El primero de ellos ya lo anunciamos en el párrafo anterior es la industria energética. Durante los próximos 10 a 15 años, viviremos un masivo proceso de descarbonización de las fuentes de energía, transformando esta industria completamente.

                  El segundo sector será el transporte. que verá sustituir los actuales vehículos de las distintas categorías en vehículos eléctricos y  autónomos, reduciendo los costos de los viajes y transformando la industria del transporte en una industria de servicios. El  modelo actual  de  propiedad perderá sentido paulatinamente a nivel personal e industrial. Se impondrá un modelo de Transporte como servicios o TaaS.

                  Otro sector industrial que entrará en un proceso de disrupción es el de la producción y distribución de alimentos. 

                  Las tecnologías digitales ayudarán a los granjeros y productores del campo a reducir el uso de pesticidas, aumentar la productividad por hectáreas. 

                  Las tecnologías de generación de proteína sintética reducirá drásticamente la necesidad de la ganadería actual transformando toda la industria de los alimentos.

                  La agricultura de precisión y la robótica permitirán crear mega granjas autónomas  que aumentarán la producción mientras reducen el consumo de agua, luz y fuerza humana.

                  El cuarto sector que se transformará durante la 4ta revolución industrial, será el de la banca  y las finanzas dando inicio a una transformación en todos los procesos asociados al manejo del dinero, los préstamos y los medios de pago. 

                  La quinta industria es la manufactura. El diseño se separará de la fabricación creando la posibilidad que las cosas se puedan fabricar o “imprimir”  muy cerca de donde se usan y consumen. Serán fábricas inteligentes y distribuidas con producción de baja escala. 

                  La nueva manufactura también permitirá reducir la cantidad de materiales necesarios para la fabricación y también sus capacidades para el reciclaje. 

                  Y finalmente la industria de los servicios de salud y de educación se verán también transformados. En salud, por ejemplo, la integración creciente de los sistemas digitales y los sistemas biológicos están creando la posibilidad de transformar el modelo de salud actual que es costoso e ineficiente. 

                  Todo ello hace pensar a los analistas y expertos en que en 2035 será posible generar todos los productos y servicios que hoy tendrían un costo de 2.500 dólares mensuales a una décima parte de ellos. Es decir 250 dólares. Esta cifra nos da una idea del poder de creación de valor que trae consigo la 4ta revolución digital.  

                  Todo ello implica un cambio fundamental en la forma como se diseñan, se crean los productos y se gestionan las empresas.



                    
                  En resumen

                  • La revolución digital tiene el potencial de transformar el modelo económico actual en uno más eficiente y productivo. A ese potencial de creación de valor y de transformación se ha llamado la 4ta revolución industrial.

                  • Las principales industrias que sustentan la economía global como la energía, el transporte, la producción y distribución de alimentos, la banca y las finanzas, la manufacturas y los servicios de salud y educación se verán transformados.

                  • Las empresas deben repensar sus productos y servicios y sus modelos de negocio. Redefinir la forma como los productos se conceptualizan, diseñan y comercializan para sacar provecho de la era digital.

                  Aquí termina este vídeo y con él la serie completa llamado Escuchar al cliente para innovar.